• La Cruz de Paramillo, data del Siglo XVII, nos recuerda la presencia de los Jesuitas en la tierra mendocina. Desde este lugar se puede ver el Cerro Aconcagua (6.962 msnm), la cumbre más alta del Continente Americano.
• El Balcón de Villavicencio, es una maravillosa formación geológica con una caída de 80 metros. Son rocas paleozoicas cuyo origen ha sido el sedimento marino.
• La Cuesta de Villavicencio, forma parte de un camino de montaña que conecta la Ciudad de Mendoza con Uspallata, donde la historia y la naturaleza son sus principales protagonistas, haciendo que esta travesía sea imperdible.
• El Hotel Villavicencio y Vaquerías, íconos de la Reserva Natural Villavicencio, un área protegida que resguarda una parte importante del patrimonio cultural y natural de Mendoza.
• Las Ruinas de las Minas de Paramillos, en sus orígenes fue explotada por los Jesuitas, donde se extraía plomo, plata y zinc. Actualmente son empleadas para el trekking minero, con guías habilitados.
• Transitaremos por un lugar que recuerda la presencia de Charles Darwin, el famoso naturista encontró y estudió a las araucarias petrificadas, cuya antigüedad es de 230 millones de años.
• La vegetación y fauna de la Precordillera, la vegetación predominante es la jarilla y una importante variedad de cactus. La fauna se caracteriza por la abundancia de guanacos y zorros que cruzan por la cuesta. También se ven cóndores y choiques (el avestruz americano). Ocasionalmente de divisarán pumas.